Música para teatro: «Los Darling»

Dentro del marco de colaboraciones que realiza la OEB con otras disciplinas, este año hemos montado de nuevo nuestra mítica Orquesta Estrafalaria para poner la banda sonora en directo a la obra de Teatro dentro de las asignaturas extra escolares que organiza el AFA del cole de La Paloma.

¿Y por qué Orquesta «Estrafalaria»?, os preguntaréis. Pues porque en la edición del pasado curso, la orquesta interpretó por primera vez la música en la obra de teatro cuyo protagonista se llamaba «Rodolfo Estrafalario» -comedia original de Mónica Rodríguez, insigne mamá del cole de La Paloma y Premio Nacional de Literatura Juvenil 2018 (ejem ejem, qué nivel Maribel)-, dirigida por la no menos insigne Gabi Alcoz, directora hiperactiva e intrépida donde las haya (también nivel, eh). Esta colaboración trajo sus frutos en forma de 2º Premio del Certamen de Teatro Escolar de la Comunidad de Madrid. La química entre disciplinas funcionó como no podía ser menos, así que este nuevo curso había que repetir. ¡Y allá que fuimos!

La Orquesta Estrafalaria está formada por un grupo voluntarioso y audaz de pequeños músicos provenientes de la OEB: pianos, flautas, saxos, clarinetes, violines, guitarras y voces; un total de 14 musicazos que durante dos meses han estado preparando desinteresadamente y con mimo distintas piezas musicales para enriquecer la obra teatral.

Este año 2019, la obra propuesta se titula «Los Darling», también obra de Mónica Rodríguez dirigida por Gabi Alcoz -tándem de oro-. Se trata de un texto espeluznante donde zombies, brujas, frankensteins, niñas muertas y demás monstruos son escarmentados por la familia «Darling», una familia ideal de la muerte -nunca mejor dicho- que viste a sus hijitas con lazos rosas y toma zumos de azúcar.

Por ello, la orquesta Estrafalaria bajo la atenta dirección musical y arreglos de Rita López Panach, ha optado por hacer una reinterpretación de la celebérrima canción «Thriller» como leit motiv de la obra, readaptando su letra a propósito de lo acontecido en la misma. También, la preciosa «Moonriver» de Henri Mancini ha sido convertida en «La piña del amor» y es interpretada angelicalmente por la orquesta y por «Cuqui», nombre de la protagonista de la obra cual Audrey Hepburn de 5º de primaria. Ambas adaptaciones letrísticas han sido realizadas por Alberto Matesanz, avezado profe de guitarra de la OEB y adaptador de letras delirantes. Dicho músico también ha compuesto «Motivo Frankensteins» y «Adorables», piezas originales que se interpretan con gracia y galanura por la Orquesta Estrafalaria y los actores durante el transcurso de la obra.

«Los Darling» ya está haciendo las delicias de grandes y pequeños desde que fue estrenada con gran éxito en el salón de actos de La Paloma, y a día de hoy ha llegado a la final del Certamen de Teatro Escolar de la Comunidad de Madrid 2019, obteniendo una meritoria Mención y el Premio al mejor texto. Pero más allá de eso, el PREMIO con mayúsculas está asegurado y es algo mucho más profundo que los ansiados laureles de un certamen: que todos los peques con mayor o menor talento -eso es lo de menos- se sientan parte de un proyecto enriquecedor que les hace crecer como personas. Gracias a todos los que conforman el equipo, madres voluntarias, educadores, directora y, sobretodo, a todos los peques que forman parte de este proyecto y sin los cuales no sería posible.

Enseñar a querer

Por Alberto Mate, profe de guitarra

Enseñar a tocar un instrumento va más allá de enseñar a mover las manos o soplar sobre el mismo con una determinada técnica. Enseñar a tocar un instrumento tiene que ver con enseñar a quererlo. Y para querer hay que conocer, emocionarse y, sobretodo, enganchar.

Hace unos años llevé a cabo un taller de música con una app muy sencilla dirigida a los niños para componer fragmentos musicales con diversas muestras de instrumentos variados. Había chavales con verdadero talento e intuición para la composición sin tener ni idea de música. Simplemente jugaban con la app sin ningún tipo de prejuicio. Pero más allá de eso, todos eran capaces de hacer algo y comprender ciertos rudimentos básicos en cuanto a ritmo y melodía. La paradoja se daba cuando la mayor parte de los chavales que pasaban por el taller (las sesiones eran de media hora y rotativas durante una jornada completa con buena afluencia de público) me comentaban que habían estado estudiando tal o cual instrumento durante años y ‘lo habían dejado’. Algunos de ellos habían terminado ‘odiando’ el instrumento. Odiar un ‘objeto’ es mucha tela, nadie odia un frutero, un vaso o un jarrón porque sí. Te tienen que hacer algo malo, insultarte o hacerte la zancadilla. Pero sí, parece ser que los instrumentos musicales pueden llegar a hacer bullying.

Para mí, enseñar a tocar la guitarra en la OEB tiene que ver con enseñar a querer el instrumento, a disfrutar con él. ¿Cómo lograr que la chavalada se enganche hoy en día a algo que huele a madera?

La música puede ser triste, alegre, bailable, melancólica… pero nunca, nunca debe ser aburrida. Es verdad que el aprendizaje requiere repetición (los franceses llaman a ‘repetition’ a nuestro ‘ensayo’) y para la repetición es necesaria unas dosis determinadas de motivación. Por eso trato de acercarles al instrumento a través de canciones que les gusten o que les puedan  gustar, (también canciones originales compuestas para la ocasión), canciones actuales que quizá estén alejadas de la guitarra española en la mayor parte de los casos, pero que siempre se pueden armonizar para acercarlas a ella. Empezamos tanto con acordes como con las melodías principales, nos atrevemos con todo porque no tenemos prejuicios y tratamos de avanzar no sin esfuerzo y mucho empuje.

Las clases de tres alumnos tienen la ventaja de poderse trabajar en equipo: trabajar en equipo significa trabajar en grupo, como todos los grupos de rock, de pop, de salsa, de cámara o de hip hop. En este combo de tres peques cabe todo lo posible y unos tiran de otros: se aprende el trabajo solidario, la pregunta y la respuesta, la conversación con seis cuerdas -tenemos hasta 6 cuerdas para elegir y todo tipo de combinaciones :)-. Y todos tienen algo que enseñar y aprender en cada clase. Este trabajo ‘de banda’ es otra de las patas que sustenta la pedagogía en grupo.

Naturalmente, muy pocos alumnos van a decidirse profesionalmente a la música, pero pienso que el ‘idioma’ musical, la interpretación con las manos, el canto acompañando el instrumento son herramientas tan importantes como saber expresarse en un idioma o saber escribir. Hablemos pues del ‘bilingüismo musical’ porque conocer los rudimentos para expresarse con la guitarra, poder tocar con amigos, con desconocidos o con la familia no debería ser un privilegio sino un derecho. Y en ese sentido la OEB está realizando una labor impagable por el barrio. Un barrio lleno de niños con un instrumento entre las manos es un barrio más alegre. Y éste ahora mismo lo es.

La importancia de la Música

Carlos Fernandez Liria, profesor de filosofía y padre de un clarinetista y una saxofonista de la OEB.


Las políticas educativas que desde hace tiempo han maltratado las asignaturas de música en Primaria y Secundaria, tuvieron, el pasado 16 de diciembre, una buena ocasión para la reflexión. En el Teatro Pavón, se reunió una orquesta de 180 niños entre 7 y 11 años, pertenecientes a los colegios La Paloma, San Idelfonso, Vázquez de Mella y La Salle la Paloma.

Esta orquesta ha sido organizada en el marco de las actividades extraescolares, tirando del heroico voluntarismo de algunos profesores y padres, que se han matado a trabajar.

La sala estaba abarrotada y las entradas agotadas. Escuchando el resultado se entiende mejor lo que se está jugando en la enseñanza de la música y por qué es tan necesaria e imprescindible en la formación de los futuros ciudadanos y ciudadanas. Esos 180 niños, saltaba a la vista, habían aprendido a amar la música. Y eso es más importante de lo que parece, también desde un punto de vista político.

Lo que representaron rayaba entre la magia y el milagro. Al terminar el concierto, muchos padres se abrazaban unos a otros, llorando emocionados, con unas lágrimas muy instructivas e interesantes, de las que habla Kant en su Crítica del Juicio, cuando estudia la belleza. Hay un sentimiento que conmueve al alma mucho más que cualquier otro y que sólo se siente ante las cosas bellas y, sobre todo, gracias a la música.

Eso ocurre cuando, de pronto, al decir “esto es bello” (en lugar de “esto me gusta”), sentimos que los demás están sintiendo lo mismo que nosotros. Sentimos que estamos sintiendo con el corazón del otro, de todos los otros. Y tenemos así la certeza de que por las venas de la humanidad entera, corre una misma sangre. Sentimos lo que Robespierre llamó Fraternidad. La Libertad y la Igualdad no son más que un papel mojado sin la Fraternidad. Las tres son imprescindibles para levantar el plano de la ciudadanía.

No hay nada que “eduque para la ciudadanía” mejor que la música. Pues con ella descubrimos que la vida política debe girar entre hermanos y no, así pues, entre padres e hijos, siervos y señores, amos y esclavos, esposas y maridos, feligreses y curas, déspotas y súbditos. El ideal republicano de la fraternidad es el ideal de una población emancipada, en la que las personas son independientes civilmente, de tal manera que no tienen que pedir permiso a otro para existir.

Gracias a la música no sólo sabemos, sino que también somos capaces de sentir, que, cuando seamos mayores de edad, no estaremos destinados a ser siervos, ni hijos, ni esposas, ni esclavos, sino ciudadanos libres, iguales, y civilmente independientes.

Es un suicidio para la escuela pública renunciar a su mejor herramienta para “educar en la ciudadanía”: la música (y, por cierto, también, la filosofía).


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Si quieres ver la grabación del concierto completo, puedes hacerlo aquí:

Más videos de las Escuela Orquesta del Barrio aquí: https://orquestaescueladelbarrio.org/videos/

PRESUPUESTO PARA LA CREACIÓN DE CONVENIOS CON AMPAS O ASOCIACIONES DE AMPAS

Para la realización en los colegios públicos de actividades extraescolares de calidad que atiendan las necesidades de educación complementaria y de conciliación de las familias.

Aunque en la actualidad existen empresas contratadas por el Ayuntamiento para este fin, lo cierto es que la mayoría de los niños se quedan sin plaza y que las actividades ofertadas no son las demandadas por las familias, por lo que es habitual que las Ampas organicen otras para cubrir la necesidad y demandas reales. Al no contar estas actividades con ninguna financiación externa, muchas veces no pueden ser aprovechadas por todas las familias ni contar con los apoyos necesarios para una realización óptima.

Por otra parte, la participación de las AMPAS en la organización de estas actividades nos parece esencial, pues ellas conocen de primera mano las necesidades individuales y colectivas del alumnado, están coordinadas con los equipos educativos de los centros y pueden aportar mucho más conocimiento, ilusión y compromiso que cualquier empresa externa ajena al colegio.

Ver presentación: https://drive.google.com/file/d/0B7h6UL9HhhL6bTZ3SnNfOS16cW8/view

Fuente: https://decide.madrid.es/presupuestos/presupuestos-participativos-2017/proyecto/3152