No es necesario incidir en los beneficios de la práctica y la escucha musical en los seres humanos, tanto a nivel individual como colectivo. La «vivencia musical» es algo que debería ser extendido a toda la población, y la posibilidad de tocar en una orquesta de aficionados, cantar en un coro o recibir clases de música, debería estar presente en nuestros barrios del mismo modo que lo están las bibliotecas o los polideportivos.

La creación de orquestas populares en nuestra ciudad (clásicas, Big Bands, bandas, charangas, etc…) supone una de las mayores inversiones en cultura de base y cohesión social que pueden hacerse.

Es un hecho incontestable que un gran porcentaje de la población disfruta con la escucha musical y que constituye una de las fuentes de felicidad y alegría más eficaces en el día a día. Creemos que es el momento de dar un paso más e implicar a la ciudadanía en el disfrute musical de una forma más activa: conociéndola desde dentro y descubriendo muchas más posibilidades más allá de las más inmediatas.

Para la creación de una orquesta o un coro de barrio sólo es necesario:

1. Un director/a

2. Un lugar de ensayo adecuado con piano y atriles.

3. Coordinación con las escuelas de música de la zona.

6. Una pequeña inversión en publicidad y difusión.

7. Ocasiones en las que actuar.

8. Una pequeña partida para gastos corrientes.

Muchas asociaciones madrileñas están emprendiendo iniciativas en este sentido. Si el Ayuntamiento se implicara colaborando con ellos en poco tiempo Madrid se llenaría de orquestas y coros de barrio.

Presupuesto:

10. 000 euros para del Distrito Centro durante 2018

Fuente: https://decide.madrid.es/presupuestos/presupuestos-participativos-2017/proyecto/3157